“Puede ser que yo vea cosas que otros no ven… Es esa curiosidad por conocer lo que me inspira.”

Norman Foster

En nuestra constante búsqueda de complicidades, con La Quinta Crea estamos decididos a atraer talentos, miradas y propuestas concebidas e inspiradas por y para Espacio Abierto. Pequeñas piezas efímeras, en cualquier formato o lenguaje creativo, que van dejando su poso y recuerdo entre los muros del centro, en el propio jardín y en nuestra memoria colectiva.

 

Poco a poco la casa se llenará de regalos fabulosos regados por los diferentes artistas que dejen su luz y su maestría entre nosotros. Ilustración, fotografía, instalaciones de todo tipo, artes plásticas, audiovisuales y sonoras, junto a danzantes y cuenta cuentos, magos de la escena y la representación… Poco a poco y de su mano vamos a construir entre todas y todos un prodigioso imaginario colectivo. El tuyo. El nuestro.

 

A partir del próximo otoño iremos estrenando y desarrollando cada programa, así que manteneos atentos porque iremos contando cada pasito que demos. ¡La cosa promete!

HABLAR

 

Hablar es la primera de nuestras QuintaCreaciones, una instalación efímera construida in situ por Juanvi Sánchez y Manu Pérez de Arrilucea a partir de elementos naturales procedentes de los cuidados del parque, para proponer un diálogo sutil con todo el que quisiera acercarse y participar.

 

Los artistas deciden trabajar con el lugar ajardinado que rodea Espacio Abierto como si fuera un lienzo en blanco –o en verde– para crear esta instalación compuesta de dos piezas. En la primera, ubicada en la pradera lateral del edificio, se plantea un contraste entre las formas orgánicas de los elementos naturales y la perfección geométrica de las estructuras manufacturadas que las sostienen. “Cuando conocimos el lugar y el entorno nos dimos cuenta rápidamente de que la naturaleza manda. Tiene un peso específico muy alto y esto es algo que no se puede obviar a la hora de realizar una instalación en este espacio”, explica Juanvi de A Mano Cultura.

 

 

 

En la segunda, justo a la derecha de la puerta principal de Espacio Abierto, se crea un claro juego de texturas y transparencias entre los bustos de poliéster y los elementos naturales, en este caso, ramas secas procedentes de poda y semillas de paulonia, cedidas por los jardineros del parque de la Quinta de los Molinos. Estos materiales aparentemente opuestos en color, textura y forma también dialogan entre sí, creando siluetas abstractas, surrealistas y oníricas. La instalación de algún modo cobra vida propia, porque se transforma a distintas horas del día en función de la luz que ilumina la pieza. Por la mañana, por ejemplo, le da el sol y las ramas son parte del propio busto, convirtiendo el contenedor en parte del todo, no en mero soporte.

Además, los artistas juegan con elementos de la naturaleza que ellos mismos han alterado pintándolos de rojo, un color vivo pensado por y para un espacio cargado de vida y en constante evolución como es Espacio Abierto. En este sentido hay un juego cromático evidente al poner a dialogar un elemento ya existente –en este caso las flores rojas presentes en la zona ajardinada- con la naturaleza intervenida y pintada en un color semejante.

 

Los artistas juegan con las sutilezas que detectaron al “hablar” con el parque

 

Los artistas, en definitiva, han querido jugar con las sutilezas que detectaron al “hablar” con el parque y poner a dialogar a las personas con el entorno natural que les rodea. La instalación invita a hablar, a pararte y a plantearte preguntas, muchas de ellas sin respuesta y ahí está, en parte, la gracia. “Considerábamos que en un espacio que está recién inaugurado era importante escuchar al entorno.  Dejarle hablar y hablar con él, relacionarnos con el público, con los trabajadores del centro y del parque… Y en este sentido, lo que teníamos claro desde el primer momento es que queríamos cederle la palabra al espacio, darle voz”, afirma Juanvi.

 

En las jornadas de puertas abiertas que organizamos el 21 y 22 de julio, cuando se inauguró esta pieza artística, se le preguntó a los visitantes si creían que esas dos instalaciones estaban relacionadas entre sí y qué les sugerían. Casi todos los grupos coincidían en intuir ciervos detrás de esas formas abstractas. “Fue curioso ver cómo muchas personas que ni se conocían estaban leyendo las instalaciones del mismo modo. Todos vemos hacia dónde están orientadas las formas y que hay un elemento central que vincula al resto. Ha sido muy interesante y gratificante hablar de Hablar con los niños y familias y darnos cuenta de cómo han sabido leer de una manera tan rica y tan chula la instalación”, añade Juanvi.

 

 

 

A la pregunta de cómo asumen las alteraciones que van teniendo las piezas debido a cuestiones climatológicas (lluvia, viento…) o a posibles intervenciones de los visitantes, Manu añade: “Cuando sales de un ambiente de exposición o de galería cuentas con que la instalación va a ser intervenida y alterada. De hecho, al trabajar en el espacio público estás de una manera indirecta animando a la gente (y a los animales) a intervenir o a participar; y estas sinergias que se producen son muy enriquecedoras”.

 

En todos los paseos, investigaciones, charlas y silencios cómplices que han establecido Juanvi y Manu en el último año de trabajo hasta dar forma a Hablar, el espacio les ha contado muchísimas cosas. “Este es un lugar muy singular –añade– es una naturaleza domesticada dentro de un parque histórico. No es un bosque, es un jardín cuidado. Y detrás de esos cuidados hay mucha gente que se preocupa de que los árboles estén podados, de que la hierba esté bien…”.

 

Por ello, esta instalación no es sino el resultado de las veinticinco piezas desechadas que han estado en sus cabezas antes de llegar hasta Hablar. El espacio regala tanta información que, indirectamente, obliga también a elegir lo que ellos en realidad querían contar a los demás. Después de todo, sois vosotras y vosotros -niñas, niños, adolescentes y familias- quienes tenéis la palabra. ¡Somos todo oídos!

 

 

Juanvi Sánchez

Licenciado en Bellas Artes, cursó el programa de doctorado “Antropología del Arte y de los Procesos Creativos” en la Universidad de Salamanca. Pintura, ilustración, escultura, Land Art… son algunas de las disciplinas en las que trabaja. Ha mostrado su obra en numerosas exposiciones individuales y colectivas, y publicado libros para los más pequeños.

Coordina desde 1994 los encuentros de OMA en Herguijuela de la Sierra. Desde el 2002 combina sus trabajos artísticos personales con los que realiza desde A Mano Cultura: comisariado de exposiciones, proyectos didácticos, caminos de arte y naturaleza…

 

Manu Pérez de Arrilucea

Licenciado en Bellas Artes y fotógrafo, Manu coloca sillas y puertas en la mitad de un campo. Mira una mancha y ve una piña o un jarrón…, hace una fotografía y la mancha ya es un rostro. Contempla los objetos de cada día con extrañeza, como desde lejos y por eso unas cosas se convierten en otras: una mesa en un jardín, un jardín en una frase, un trozo de papel flotante en una casa ligera, en mitad del bosque. Ha expuesto sus obras en muchos lugares de España y ha impartido talleres para niños.

 

Fotografías de Xaime Fandiño e Iván Castellano.