• Abierto al público general

 

  • Horario de apertura: de 10 a 20 horas, ininterrumpidamente.

 

  • Conexión wifi.

¡No podía faltar el cuarto de juegos! Uno de los rincones más singulares del centro está reservado al juego libre y espontáneo, para niñas y niños entre 0 y 12 años, donde tendrán la posibilidad de ejercer su autonomía, ejercitar su capacidad de hacer amigos y volar donde su imaginación infinita les conduzca. Cuenta con diferentes zonas, determinadas por el tipo de juegos y la correspondiente adecuación del espacio, donde también los mayores podrán acompañar a los más pequeños. Además, nuestros “anfitriones” colaboran en el buen funcionamiento de todo, regulan la afluencia de público y fomentan el respeto y mantenimiento del mejor uso de nuestra Urbanoteca, la de todos.

 

Zona de bebés: con propuestas y materiales adecuados para los 3 primeros años de vida. El adulto que acompañe al bebé podrá guiarle en los descubrimientos y estímulos que la Urbanoteca guarda para él.

 

Zona central: protegida en suelo y pared, está dirigida a la infancia entre 4 y 9 años y dotada con grandes juegos para construir, saltar, apilar, trepar… El adulto que los acompañe podrá dejarlos jugar libremente y esperarlos en el Café-jardín, al otro lado del gran cristal, o compartir un rato de diversión con ellos (según aforo).

 

Zona de juego pausado: pensada para disfrutar “del trazo fino”, de la precisión y de las mil y una posibilidades que nuestras manos guardan para nosotros; un rincón para construir imaginarios propios, leer, compartir juegos de mesa, etc. En fin, ¡para crear!

 

Zona audiovisual: el sitio donde sentarse a mirar lo que no se ve en la tele. Una ventana con un foco especial sobre conceptos como ciudad, ciudadanía, urbanismo, urbanidad. Un universo audiovisual que despierta la curiosidad de los más pequeños y estimula su conciencia ciudadana.

 

Y es que, entre sus arcos, la Urbanoteca cede todo el protagonismo a otro de los pilares conceptuales del centro: la ciudad. Porque las niñas y niños han de saberse ciudadanos de hoy y artífices de las ciudades de mañana. Y pueden aprender a manejar y hacer suyos conceptos como qué es y para qué sirve el urbanismo, y cómo pueden ellos participar de él.

 

Por eso es el lugar que hemos escogido para dar testimonio del artífice del edificio y el parque que, gracias a él, disfrutamos ahora en la Quinta de los Molinos: César Cort Botí. A través de un divertido y sugerente mural, lleno de preguntas y sorpresas, se nos revelan sus teorías urbanísticas, sus visionarias y prácticas reflexiones. Con él y con breves piezas audiovisuales y diferentes juegos y propuestas, la Urbanoteca invita a sus visitantes a la construcción experimental y experiencial de la ciudad.